Muéstrame tus caminos
MUÉSTRAME TUS CAMINOS
Salmo 25: 4-7
“Muéstrame, oh Jehová, tus caminos; Enséñame tus sendas.
Encamíname en tu verdad, y enséñame, Porque tú eres el Dios de mi salvación; En
ti he esperado todo el día. Acuérdate, oh Jehová, de tus piedades y de tus
misericordias, Que son perpetuas. De los pecados de mi juventud, y de mis
rebeliones, no te acuerdes; Conforme a tu misericordia acuérdate de mí, Por tu
bondad, oh Jehová.”
Este salmo lo escribe el Rey David cuando se encontraba en
un momento de confusión. Su hijo Absalón
se había rebelado en contra de él para arrebatarle el poder. El Rey no sabe si
huir o quedarse. Necesita urgentemente dirección.
En el camino de la vida nos encanta tomar la iniciativa. Los
GPS han sido un buen invento para los hombres, las pérdidas en el viaje ya no
son culpa del mal sentido de la orientación, sino que el GPS ha fallado y nos
ha llevado por donde no debíamos ir. ¿Has sentido en algún momento de tu vida
que no sabes qué hacer? ¿Necesitas dirección o qué camino o decisión tomar?
¿Debes tomar alguna decisión importante en este momento?
Precisamos la dirección del Señor para navegar en las
tempestades de la vida. Necesitamos dirección en momentos de confusión, porque
muchas veces no sabemos cómo ni qué pedir. Al dirigirnos a Dios, debemos poner
todas las cartas sobre la mesa, desnudar nuestra alma, vaciar nuestro interior.
Después de elevar su alma al Señor, David pide algo
específico: "muéstrame tus caminos". De momento no pide que Dios le
indique qué hacer, sino pide luz para comprender mejor la voluntad de Dios. Los
caminos de Dios importan más que nuestras decisiones, y nuestras decisiones
siempre tienen que alinearse con su voluntad. El que busca a Dios, busca
primero su voluntad en todas las cosas.
Recibiremos su guía precisa cuando acudimos a la Palabra de
Dios; es un salmo que invita a la meditación sosegada y a la humildad y
confianza en Dios. Por eso vamos al Señor, sabiendo que él nos redimirá de
todas nuestras angustias. Nos hará entender sus caminos, nos indicará por dónde
avanzar en nuestro camino, y guardará nuestro corazón. No se limita a acciones
externas, sino todo depende de una disposición interna. Todo comienza en el
corazón.
Oración: Dios Todopoderoso, guía fiel de mi vida,
ayúdame conocer mejor tu voluntad. Quiero vivir por ti. Quiero agradarte.
Quiero que otros vean mi lealtad a ti, no solo por mis palabras, sino por mi
forma de vivir. En el nombre de Jesús, Amén.
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